Desarrollo personal

Compartiendo mis ideas

“You Never Get a Second Chance to Make a First Impression”

Empresas, marcas y personas, todos tenemos una imagen. Si no la contamos nosotros, los demás la construirán con lo que otros cuenten. Todas las personas que trabajan cada día haciendo de el arte de presentar una
herramienta eficaz, sabemos que existen tres pilares fundamentales para hacer una buena presentación: tener una historia que contar, querer contarla y sobretodo saber contarla.

Desde la noche de los tiempos, el ser humano ha tenido la necesidad de contar historias y para poder contarlas alguien tenía que hacer de vehículo transmisor de ese “pequeño milagro” de comunicación, donde un ponente expone desde el corazón sus ideas ante una audiencia con el fin de inspirarles un cambio que mejore sus vidas. En los núcleos de población primigenios eran tan necesarios e importantes la figura del líder guerrero como el “chaman” contador de historias que con sus presentaciones ilustraba, guiaba a sus compañeros y sobretodo hacía soñar con un mundo mejor.

Decía Aristóteles que saber expresar una idea es tan importante como la idea misma. En su famoso libro la Retórica ya nos planteaba los tres pilares de una correcta forma de presentar nuestras ideas: ethos, pathos y logos. El primero hace una apelación a la ética, donde debemos ganar el respeto de nuestra audiencia a través de la credibilidad y el carácter. El segundo, pathos incide en el lado emocional, donde debemos hacer hincapie en las emociones e imaginación de la audiencia. Y el tercero, logos, una apelación a la evidencia con la utilización correcta de las palabras, datos y estructura del discurso.

Nunca debemos olvidar que cuando realizamos cualquier tipo de presentación, sea ante un solo individuo o una audiencia de centenares de personas debemos tender puentes, recuerda que no puedes dar algo que no tienes, no puedes contar algo que no conoces y no puedes compartir algo que no sientes. Existen tres elementos imprescindibles en toda presentación, el primero una conexión intelectual, lo que tú y tu audiencia sabéis. Comúnmente conocido como el imaginario colectivo. La segunda, una conexión emocional o lo que tú y tus
oyentes sentís. Se puede identificar como los sesgos cognitivos. Y la tercera, una aproximación a tu audiencia desde una factor ético, lo que tú y el publico hacéis.

Recuerda a la hora de realizar una buena presentación hay leyes inmutables que debemos respetar siempre. La primera, lo que haces. En toda presentación busca una idea digna de ser difundida, de lo contrario te aburrirás incluso a ti mismo y no conectarás con tu audiencia. La segunda, cómo lo haces. Explica y haz creíble lo que has dicho que haces. Y la tercera, es una máxima publicitaria: “la gente no compra lo haces, compra porque lo haces”.

Los ordenadores, pantallas o papers son tan sólo herramientas de la historia que vas a contar; tu audiencia a venido a escucharte a ti, no a ver tus diapositivas, ante la duda siempre debes preguntarte… ¿Si falla la
tecnología podría hacer mi presentación?

Rafa Bonichon

Rafael Bonichon

Mercachife

... cuando no estoy en otras guerras soy publicitario.

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